Consejos

Es muy importante en las dos primeras semanas de acogida seguir las recomendaciones y experiencia de las familias repetidoras:

1.- El cariño nunca debe nublar la razón

Es difícil que un niño quiera volver después de la acogida voluntariamente a Rusia. Es imposible además no quererle. Pero nunca debemos olvidar; que el niño no es nuestro, no nos pertenece, ni tenemos delegada su tutela ni su patria potestad y que en todo momento está sometido a las leyes e instituciones rusas, que hemos firmado respetar en la acogida en familia, por lo que el menor depende en todo momento de su Tutor.

2.- El Niño no puede convertirse en el Rey de la casa

No es bueno consentirle caprichos, ni colmarle de regalos, sobre todo al principio, al niño se le acoge sencillamente como un miembro más de la familia, con sus derechos y obligaciones. Es el niño quien debe adaptarse a la familia y no al contrario. Ningún plan o proyecto de la familia debe verse alterado por la llegada del niño. Al principio de la acogida, es importante establecer normas en casa a las que el niño tendrá que atenerse.

3.- Toda descompresión debe ser lenta

No programe muchas actividades en la primera semana. La mayoría de los niños llegan muy cansados. Recuerde que nuestra vida y nuestras costumbres son distintas de las suyas . El pasar rápidamente de un régimen de autoridad, sobriedad y disciplina propio de un orfanato a tenerlo todo en abundancia y con una libertad no conocida por el menor hasta la fecha puede desestabilizar al niño. Es necesario un aterrizaje suave en su nueva situación porque desayunaría con coca-cola cuando debe tomar leche hasta en las comidas.

4.- No debemos olvidar que también somos educadores

Cualquier gesto o comportamiento fuera de lo normal no debemos soportarlo ni pasarlo por alto. Repetimos encarecidamente nada de consentir caprichos.

5.- Especial atención en los primeros días

Que suelen ser los que exigen mas esfuerzo, debido a las dificultades de la comunicación. Es bueno tener una especie de introducción con la intérprete y luego en otra visita en los siguientes días se puede ya conseguir mas información sobre el niño, sobre sus circunstancias, su nombre abreviado, sobre lo que le gustaría ver o tener en España, etc. Aunque por otra parte disponer de mucha información del niño puede condicionar nuestro modo de actuar.

6.- Un mundo lleno de ilusiones

Lo mas normal y habitual que tenemos o realizamos en nuestra vida cotidiana, constituye seguramente para el menor algo muy excepcional. El niño no es consciente que llega a casa para rehabilitar su salud. Debemos de tener en cuenta que el niño tiene depositadas en su estancia en España gran parte de sus ilusiones, por lo que la acogida no tiene vuelta atrás, una vez que el niño es acogido no se le puede devolver como si se tratara de un producto comprado en unos grandes almacenes.

7.- El equipaje de los niños

Con toda seguridad los niños traen, además de lo puesto, una simple bolsa de plástico huérfana de contenido. Podemos asegurar que debemos de comprarle ropa y sólo la necesaria para pasar el verano.

8.- Cuidado con los regalos

No es recomendable comprarle a los menores un objeto valioso de oro o plata. En primer lugar porque el niño no lo valora igual que nosotros y, en segundo lugar, porque con toda probabilidad se lo van a sisar cuando regrese al orfanato con el agravante de que si es un pendiente se lo pueden arrebatar de forma violenta.

9.- Nunca regalar dinero

Le rogamos encarecidamente no entregue dinero a los niños de orfanato ya que no conocen su valor. Lo suelen gastar de forma compulsiva en las tiendas internacionales dificultando la labor de regreso a los adultos que les acompañan. Además en el orfanato no tienen forma de gastarlo y con toda seguridad se lo quitaran al llegar a Rusia.

10.- Última recomendación

Cuando coloque en la mochila del menor medicamentos o productos para el cuidado de la salud, solicite los servicios de la intérprete, para adjuntar una traducción mínima de las instrucciones de uso y su aplicación.